El origen de los coches eléctricos se remonta a comienzos del siglo XX, el 40 por ciento de los automóviles estadounidenses eran alimentados por vapor, 38 por ciento por electricidad y 22 por ciento por gasolina.

Coches eléctricos historia y alternativa ecológica

Coches Eléctricos alternativa ecológica

Frente a la falta de fiabilidad, ruido y vibración de los coches de gasolina y las complicaciones y sed del vapor, los coches eléctricos ofrecieron notablemente atractivos puntos a favor para su venta como por ejemplo:

  • Inicio automático instantáneo.
  • Operación silenciosa.
  • Mantenimiento mínimo.

El primer automóvil que superó los 100 km (60 millas) por hora fue un “La Jamais Contente”, con una carrocería de aleación ligera con forma de torpedo fabricado por el ingeniero Belga Camille Jenatzy, 1899.

Uno de los coches eléctricos, también fabricado por Jenatzy, había sido el ganador en 1898 de un concurso en Colina francés, para analizar las tres formas de poder.

Hay que tomar en cuenta el gran aporte e invención de la Batería (Acumulador de energía eléctrica) por el físico francés Gastón Planté en 1859-60 y su mejora por Camille Faure en 1881 hizo posible la fabricación del coche eléctrico, un triciclo electrico que funcionó en París en 1881, el cual fue seguido por otros en Londres (1882) y Boston (1888).

En EEUU, en la ciudad de Des Moines, Iowa en 1899, fue construido el primer automóvil americano alimentado por batería, por el químico estadounidense William Morrison, el cual podría mantener una velocidad de 23 kilómetros por hora.

 

OBSTÁCULOS EN LA COMERCIALIZACIÓN DE LOS COCHES ELÉCTRICOS

La popularidad de los coches de electricidad se vió obstaculizada por la falta de infraestructura de carga de la batería. Antes de 1910, pocos hogares privados, incluso en las ciudades, eran cableados con electricidad, y las estaciones de carga de la comunidad y los esquemas de intercambio de baterías no lograron captar a toda la sociedad.

Hacia 1912 el problema había sido superado, y los coches eléctricos tenían su apogeo. Unas 20 empresas estaban en el comercio y 33.842 coches electricos se registraron en los Estados Unidos, el país en el que tenían la máxima aceptación.

El «Auto arranque» eléctrico era otra aplicación de la energía de la batería, que hizo tanto como cualquier cosa para condenar los ccarros eléctricos eliminando la manivela temida de la mano haciendo susceptible al funcionamiento por las mujeres al coche de motor de combustión interna.

Los autos eléctricos nunca se habían adaptado realmente a otro uso urbano limitado debido a su baja velocidad (15-20 millas, o 24-32 kilómetros por hora), corto alcance (30-40 millas, o cerca de 50-65 kilómetros), y el tiempo necesario para la recarga.

El apogeo de los coches eléctricos en América había terminado en 1920, aunque algunos fabricantes de coches ofrecieron en orden especial hasta la Segunda Guerra Mundial.

La guerra, sin embargo, dió lugar a experimentos con pequeños coches eléctricos en la Francia carente de combustible y originó un uso extensivo de coches eléctricos para la entrega de leche en Gran Bretaña, que continuó en las zonas urbanas allí durante el resto del siglo.

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